Tiemblas,
sólo tiemblas y amas,
con movimientos tiernos
y miradas de ensueño.
sólo tiemblas y te detienes,
en cada uno de mis besos,
en cada palabra cómplice,
sólo tiemblas
y tu temblor me enamora.
Carlos Moncada
No me mires que me enamoras,
con el peligro de tus ojos,
que rasgan voluntades,
que susurran deseos encontrados,
que invitan a sueños incontables,
no me mires, no me domines,
porque ya soy tuyo,
y con tu mirada muero.
Orion Morales
Serena mujer de alegrías,
compón una canción con tus labios,
una melodía que me hechice,
más que me hechiza tu misterio,
bella mujer soñada,
que descubro en tu existencia,
y aunque no te conozca,
te amaré cien años más.
Desconocido
Llegó la hora de amar,
de amarte y no acabar,
llegó el sentido,
el que me dan tus latidos,
llegó el momento,
en el que te dije cinco palabras,
marcadas a fuego en corazones,
te quiero y te amo.
Sé transparente,
sin ocultar miedos,
entrégate a mi.
sin un resquicio olvidado,
ábreme tu puerta,
sin un sólo límite,
ámame sin parar.
Azul del cielo que me llamas.
¿o era el verde de tus ojos?
rojos de pasión tus labios,
bellos labios que me llaman,
blanca tu piel de porcelana,
cuyo aroma también me reclama,
y es que tu amor es el que me llama.
Tres flores te regalaré,
la primera adornará tu ternura,
que no necesita de adornos,
la segunda acompañará a tu belleza,
que ridiculiza cualquier otra belleza,
la tercera me la quedaré,
y te la entregaré cuando me quieras.
Patricia Flores